Hotesur: más datos confirman alevoso lavado de dinero

  • Hotesur: más datos confirman alevoso lavado de dinero

    Hotesur: más datos confirman alevoso lavado de dinero

    Al cruzar información secuestrada en allanamiento en Aerolíneas Argentinas se desprende que contrató 35 mil habitaciones del hotel Alto Calafate, propiedad de la familia Kirchner, desde 2008. Por esa negociación pagaron más de 2,5 millones de dólares. Números que no cierran

    Cristina Kirchner afirmó en las últimas horas que un país no es una empresa, con el objetivo de menoscabar poder al presidente electo Mauricio Macri, por su condición de empresario. Sin embargo, por los hechos, todo indica que para ella su empresa fue el país.

    Los casos de corrupción durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, durante estos últimos 12 años, superan la capacidad de asombro. Ahora trascendieron datos por los que la familia presidencial queda aún más complicada en el marco de la investigación en la causa Hotesur.

    Es que de acuerdo al expediente 11904/2014, que investiga la gestión de Mariano Recalde en Aerolíneas Argentinas (AA) y en paralelo a la causa Hotesur, explica que desde 2008 y hasta 2015, el hotel K “Alto Calafate” fue usado las tripulaciones de los vuelo de AA que llegaban a El Calafate -en total seis personas-, y eso generó un gasto de la empresa estatal superior a los 2,5 millones de dólares.

    Esta información confirmaría las maniobras de lavado de dinero que denunció la legisladora nacional Margarita Stolbizer, ya que se desprende que en estos siete años la empresa Aerolíneas Argentinas contrató 35 mil habitaciones, y los números no cierran: si seis personas durmieron por cada noche de los siete días de la semanas en el Alto Calafate desde el 2008, entonces se verifica que la línea de bandera de aeronavegación contrató habitaciones por más de quince años si se multiplica seis clientes por noche por siete años.

    Los contratos entre AA y el Alto Calafate es solo uno de los indicios concretos que podrían ser usados por la Justicia para seguir una pista en la que las pruebas similares se suceden: los documentos oficiales del Alto Calafate muestran que los Kirchner usaron su hotel para alquilar habitaciones que no se utilizaron, o se sobrefacturaron.

    Stolbizer, junto a su asesora legal, Silvina Martínez, fueron las que recogieron esta información de los contratos que se firmaron entre AA y el Alto Calafate. Según la excandidata a presidente de la Nación, existieron días en los que en forma incomprensible,  Aerolíneas Argentinas contrató 20 habitaciones para seis tripulantes y en otras ocasiones, 12 habitaciones.

    Además, a eso se suman facturas de tripulantes de los vuelos de Aerolíneas a El Calafate que aparecen facturándole al hotel varios días de uso, como si se quedaran una vez que sus aviones vuelven a despegar hacia Bueno Aires.

    Licitación irregular
    Con toda esta información, a la que se sumarán más pruebas, la legisladora se presentará ante el juez del caso Hotesur, Daniel Rafecas, como “Amicus Curiae” (amiga del tribunal) del expediente que investiga a los Kirchner.

    Eso le daría otro “status” a sus aportes informativos a la causa, que hasta ahora fueron fundamentales. En el escrito que le presentará a Rafecas, Stolbizer explica que la elección del Alto Calafate por parte de las autoridades de Aerolíneas Argentinas no se produjo por licitación sino por un “concurso cerrado”, en el que se evaluaron no el precio más conveniente para la empresa estatizada, sino la “oferta más conveniente”.

    Aerolíneas sostiene que “las normas de contrataciones públicas” no rigen para la empresa estatal, sino que la compañía “se somete al Manual de Compras Generales y Contratos de la Gerencia del Área Económico Financiera”. Pero las normas sí se aplican a funcionarios.

    Un negocio armado desde el poder

    Cabe recordar que Néstor Kirchner compró el hotel Alto Calafate el 7 de septiembre del 2008 por un precio de 4.900.000 de dólares, y que la “estatización” de Aerolíneas Argentinas se convirtió en ley el 17 de diciembre de ese mismo año.
    El Alto Calafate, de los Kirchner, consiguió rápidamente que Aerolíneas Argentinas, manejada políticamente por ellos mismos, contraten a su hotel. Y con ese convenio, solo para alojar a seis tripulantes por jornada, ya amortiguaron más de la mitad de lo invertido, ya que se alzaron con más de 2,5 millones de dólares.

    El juez platense K que pretende quedarse con la causa

    En el epílogo de su estadía en el poder, el gobierno nacional está haciendo maniobras desesperadas para evitar que los integrantes de la familia presidencial terminen tras las rejas luego del 10 de diciembre.

    Como se recordará, la última de estas maniobras tuvo lugar en los tribunales federales de La Plata cuando el titular del Juzgado Federal Nº 3, el camporista Ernesto Kreplak, intentó manipular una denuncia realizada este año por la directora de nuestro diario, la señora Myriam Renée Chávez de Balcedo, contra las autoridades de la AFIP y de la Aduana.

    La intención de Kreplak sería utilizar una frase de la denuncia para disputarle la competencia al juez Daniel Rafecas en la famosa causa Hotesur. Estamos hablando de la denuncia penal presentada oportunamente por la diputada Margarita Stolbizer, en la que se investiga las operaciones de lavado de dinero de la familia presidencial y del empresario Lázaro Báez a través de negocios hoteleros y que llevó a que Claudio Bonadío, el primer juez que intervino en la causa, dispusiera una serie de allanamientos en la Capital Federal y Río Gallegos a empresas y domicilios particulares vinculados al universo K.

     

    By Hoy. En la noticia.

    Leave a comment

    Required fields are marked *