Integrantes de la CNTE acusan a su líder de enriquecimiento ilícito

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    Integrantes de la CNTE acusan a su líder de enriquecimiento ilícito

    Entre acusaciones de corrupción e ineficacia, maestros aceptan que entre los saldos negativos está ‘el rompimiento con Segob’.
    MÉXICO, D.F.- La Unión de Trabajadores de la Educación-Frente Popular Revolucionario (UTE-FPR) de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación, en Oaxaca, acusa a su dirigente, Rubén Núñez Ginez y demás integrantes de la Comisión Política —13 de ellos destituidos— de haberse enriquecido ilícitamente con el movimiento magisterial.

     

     

    Pese a esa acusación, Núñez Ginez se mantuvo al frente de la Comisión Política y del CEN de la sección 22, luego de que 13 de sus correligionarios fueron acusados y destituidos por “enriquecimiento ostentoso y desatención de sus cargos”.

     

     

    Un resumen ejecutivo de un documento mayor, al que milenio tuvo acceso, acusa que “las bases no podemos respaldar a nadie que se haya enriquecido a costa del movimiento. Se enriquecieron aquellos miembros de la Comisión Política que después de las negociaciones abiertas se quedaban a solas con los funcionarios federales y estatales”.

     

     

    La UTE-FPR se pregunta: “¿Qué se quedaban a negociar posteriormente?”.

     

     

    En tono autocritico, el documento revela que de los 81 mil afiliados a la sección 22 de la CNTE, en sus últimas movilizaciones participaron si acaso unos 30 mil profesores, “más de 50 mil trabajadores de la educación se niegan a acudir a las convocatorias realizadas”.

     

     

    Señalan que “solo una tercera parte” de esos 81 mil profesores decidió estallar en paro indefinido el 1 de junio, “situación que metió en serios problemas al movimiento”.

     

     

    Definen “los saldos negativos de ese paro fueron el rompimiento de la negociación con la Segob y la militarización del estado”.

     

     

    A pesar de que en junio la dirigencia de la sección 22 había presumido que a dicho paro se había sumado todo el magisterio oaxaqueño, hoy se reconoce que no fue así.

     

    Insisten en que la nueva Comisión Política que surgió el sábado sea asesorada por profesores con “probada militancia sindical democrática”, entre ellos Erangelio Mendoza, bajo sospecha en diferentes momentos de pertenecer a grupos armados.

     

    En el documento se denuncia que la actual dirigencia de la 22 “permitió que dos fracciones del PRI se empoderaran en la dirección del movimiento, dirimieran sus diferencias políticas a través de acciones provocadoras que dieron motivo al rechazo de algunos sectores”.

     

    Reconocen que la dirección de la 22 está en crisis, situación que debilita su lucha, debido a ello la Asamblea Estatal Permanente se vio obligada “a tomar las medidas más correctas, que desde hace varios meses venían madurando en las bases para realizar cambios en la dirección del movimiento que la coloquen a la altura de la guerra que ya está en marcha”.

     

    La UTE-FPR acusa que la dirigencia que encabeza Núñez fue incapaz de impedir que les quitaran el control del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (Ieepo).

     

    “No ofreció orientaciones correctas a los compañeros sindicalizados ni organizó la resistencia civil pacífica de las bases para enfrentar adecuadamente las medidas del gobierno”, detallan.

     

    Se preguntan: “¿Por qué no contamos con un plan de acción que frene las medidas dictatoriales del nuevo Ieepo?” Acusan que su dirigencia ha sido incapaz de ello.

     

    Una de las partes del documento hace visible la realidad de la sección 22, acusan a sus dirigentes de haberlos llevado “a la desorganización y desmoralización”.

     

    Los cambios recientes en la Comisión Política apuestan “a salvar el movimiento”.

     

    Previo a esos reemplazos recomendaban “realizar cambios antes que una dirección débil y sin capacidad de combate nos lleve al fracaso, o lo peor, que capitule ante el enemigo”.

     

    La UTE-FPR es considerada el “ala radical” de la 22 y en la conclusión de documento insisten en nombrar dirigentes “que mantengan vigente la lucha por la abrogación de la falsa reforma educativa, sus tres leyes secundarias y el “decreto militar fascista del nuevo Ieepo”.

     

     

     

     

    Por: Francisco Mejía/Milenio.

     

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